Debo haberla leido unas 15 veces. En todos los casos sin poder detenerme hasta el orgásmico final de la historia. Gabo siempre tuvo debilidad por las revoluciones sociales, su admiración por el sátrapa Fidel lo prueba, pero en su obra literaria, la revolución liberal es sólo una metáfora. El no conocer la historia colombiana no le quita al libro el atractivo de lo real maravilloso. Un deicidio, como decía Vargas Llosa. Asesina la realidad y nos entrega un nuevo mundo con lógica invertida, donde Remedios la bella puede volar e ir en cuerpo y alma al cielo, donde Macondo puede desaparecer sin dejar rastro ni siquiera histórico, donde el alma del muerto sigue influyendo en la vida de los demás, donde se encuentran tesoros en sánscrito que serían imposibles de encontrar en otro rincon del planeta. ¿Cuánto de autobiografía habrá en la novela? por ahí oí que GGM se encerró varios años para escribirla. ¿Habrá acumulado bacinicas? ¿Habrá hecho pescaditos de oro? Para los latinoamericanos es una lluvia eterna que seguirá maravillándonos por siglos, aunque la falta de sueño nos haga perder la memoria.