El libro es realmente interesante, Lucía Etxebarría consigue contarte una historia cruel y dura de una forma natural y fresca, como si no saber comunicarte con tu familia o tener unos problemas existenciales terribles fuera lo mas normal del mundo. Eso si, deja ver claramente que ella es una optimista, al final, siempre hay un camino que seguir...
Brutal, muy bestia a la hora de contar las cosas, porque la claridad hoy en dia se entiende como agresividad en la mayoría de los casos, muy interesante, no deja indiferente.